El crudo retomó su rally alcista tras Pascua por la escalada bélica en torno al estrecho de Ormuz. El mercado teme un shock de oferta prolongado y mayores presiones sobre la inflación global.

El precio internacional del petróleo volvió a dispararse en la apertura posterior al fin de semana de Pascua y el Brent saltó a u$s111,43 por barril, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente. La tensión sobre el estrecho de Ormuz volvió a encender las alertas por suministro, inflación y costos energéticos.
En las primeras operaciones, el Brent avanzó 2,2%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió 2,7% hasta u$s114,57, en una nueva muestra del nerviosismo extremo entre operadores, gobiernos y grandes consumidores de energía.
La suba estuvo directamente ligada al endurecimiento del discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, quien durante el domingo volvió a fijar un ultimátum a Irán para la reapertura del estrecho de Ormuz y advirtió sobre posibles ataques a infraestructura estratégica si no se restablece la circulación.
El mercado leyó esas amenazas como una señal de que la crisis está lejos de una desescalada, por lo que volvió a fortalecerse el temor a un shock prolongado de oferta. El estrecho, por donde pasa cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo, continúa con fuertes restricciones y solo opera con cupos limitados para algunos buques.
Ormuz y la oferta global, en el centro de la tensión
El corredor marítimo conecta al Golfo Pérsico con Asia y Europa, por lo que cualquier alteración impacta de inmediato sobre exportadores clave como Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Aunque Irán habilitó excepciones para algunos cargamentos, persisten dudas sobre la disposición de las navieras a ingresar a una zona de alto riesgo.
Antes del feriado largo ya se habían visto señales de extrema estrechez en la oferta inmediata, con el Brent fechado por encima de u$s140, su nivel más alto desde 2008. Ese salto profundizó la preocupación por más inflación, mayores costos logísticos y posibles faltantes de combustibles.
En ese contexto, la OPEP+ anunció un aumento de producción de 206.000 barriles diarios desde el 1 de mayo, aunque el mercado interpretó la medida como más simbólica que efectiva, ya que el bloqueo en Ormuz limita la posibilidad de que ese volumen llegue rápidamente al circuito comercial.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, el petróleo mantiene una escalada histórica. Solo en marzo, el Brent acumuló un alza de 63%, mientras que el WTI perforó reiteradamente la barrera de u$s110, consolidando a la energía como el principal termómetro de la crisis global.
