La balanza comercial argentina inició 2026 con un resultado positivo que volvió a ubicarse cerca de los u$s2.000 millones, impulsado por un fuerte dinamismo de las exportaciones, que marcaron un nuevo récord, y una nueva fuerte contracción de las importaciones. Según informó el INDEC, en enero el superávit alcanzó los u$s1.987 millones, lo que resulta 12 veces mayor al balance registrado un año atrás, por efecto de una baja base de comparación (desde los u$s162 millones).
Las exportaciones totalizaron u$s7.057 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 19,3%. El desempeño estuvo traccionado principalmente por un aumento del 18,5% en las cantidades exportadas, mientras que los precios subieron 0,7%. En términos desestacionalizados, las ventas externas avanzaron 11,4% frente a diciembre, consolidando una tendencia de recuperación.
Del lado de las importaciones, se registraron compras al exterior por u$s5.070 millones, lo que implicó una caída interanual del 11,9%. La baja respondió a una disminución del 12,1% en las cantidades, parcialmente compensada por una suba de 0,2% en los precios. En la medición desestacionalizada, las importaciones retrocedieron 6,1% mensual, es decir, el cuarto mes consecutivo a la baja.
Qué exportó y qué importó Argentina
Entre los grandes rubros de exportación, se destacaron los productos primarios (u$s2.057 millones, +35,4% interanual) y las manufacturas de origen industrial (u$s1.939 millones, +37%), mientras que las manufacturas de origen agropecuario sumaron u$s2.281 millones (+10,1%). En contraste, los combustibles y energía retrocedieron 14,1% interanual.
En importaciones, la mayor incidencia negativa provino de bienes intermedios (-23,4%) y piezas y accesorios para bienes de capital (-32,4%). También cayeron los bienes de capital (-8,3%) y combustibles y lubricantes (-21%).
En contraposición, sobresalió el salto de 106,6% en vehículos automotores de pasajeros.
Por socios comerciales, China volvió a ser el principal origen de las importaciones, mientras que Brasil y Estados Unidos se mantuvieron como destinos relevantes de las exportaciones.
balanza comercial enero 26
Al analizar la dinámica reciente del frente externo, Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier, sostuvo que el desempeño de la balanza comercial responde en gran medida a factores específicos. “Buena parte del resultado se explica por una caída sostenida y significativa de las cantidades importadas, entre las que destacan bienes de capital (inversión) y bienes intermedios (producción)”, explicó.
Y agregó: “Buena parte de la suba de exportaciones se explica por la cosecha récord de trigo y en enero no hubo incremento de las cantidades exportadas de energía”.
LCG, por su parte, remarcó que «la mejora del saldo comercial se explica en buena parte por la reversión casi total del déficit comercial de sectores por fuera del complejo sojero y la energía. Estos venían tirando para abajo el resultado comercial, pero en enero el saldo conjunto de ellos se redujo a apenas u$s160 millones, el nivel más bajo en casi dos años. Aun cuando el crecimiento de las MOI colaboró en este repunte, lo cierto es que el freno drástico de las importaciones explica la mayor parte».
Mejores precios externos y superávit comercial proyectado para 2026
Desde LCG señalaron que los precios futuros de los principales productos primarios que exporta el país mostraron movimientos al alza en las últimas semanas. “El repunte se explica por el retraso de la cosecha en Brasil, la menor oferta de cereal en Europa y las expectativas de una prolongación de la tregua comercial entre China y EEUU, lo que podría implicar un mayor ingreso de divisas a través de las exportaciones de estos rubros durante este año”, indicaron.
En cuanto a las importaciones, proyectan un desempeño más moderado. “Esperamos un crecimiento menor para el conjunto, en línea con una actividad económica que se mantendría débil”, afirmaron.
En ese escenario, desde LCG estiman que en 2026 las exportaciones alcanzarían los u$s90.000 millones, mientras que las importaciones se ubicarían apenas por encima de los u$s80.000 millones, lo que implicaría un saldo comercial positivo para el año.

