Las diferencias entre Posse y Abad no son nuevas. Tienen larga data. Y el intendente no está dispuesto a que la resolución de las candidaturas se a través del voto de “una mayoría simple entre cuatro paredes porque esto puede tener daños colaterales muy fuertes”.

Y agrega: “Si el método es que para todos los cargos ejecutivos y legislativos, el radicalismo va a presentar diferentes listas en las PASO, vamos a correr con una desventaja en la comparativa con el resto de los socios, por eso una buena conducción tiene que fijar un método claro”.

Según un relevamiento que dieron a conocer desde el entorno del jefe comunal, Posse aparece como el segundo candidatos más elegido, con el 30 por ciento, detrás de Diego Santilli (41%). Completan Cristian Ritondo (16,8), Diego Valenzuela (5,8), Martín Tetaz (2), Joaquín De la Torre (1,46), Néstor Grindetti (1,06), Javier Iguacel (0,99) y Maxi Abad (0,26).

Al respecto, Posse sostiene que “si sos candidato a un cargo ejecutivo con una medición imperceptible es muy difícil”. Y añade: “Ganarle al populismo unido en Buenos Aires no es una tarea fácil, y la gente encima no tiene en claro que en Provincia se gana y se pierde por un voto. Tenemos que concentrarnos en nosotros y polarizar con un estado competitivo muy fuerte, con quienes son la decadencia que se vive en la Argentina que se profundizó con este gobierno”.

Y en relación a que si el radicalismo corre riesgo de quedar afuera de la foto ante un eventual triunfo de Juntos, el intendente manifiesta: “Una muy buena foto de parte de él (por Abad) sería ser contenedor y potenciador de todo el radicalismo. La UCR tiene dos personas que están colaborando mucho: Facundo Manes, con el motor que le dio al partido en 2021, y Gerardo Morales, con una gran presidencia a nivel nacional. Hay que reforzarnos en eso para tener candidatos competitivos”.