
En la misma línea, desde adentro del recinto le afirmaron a este diario que la sesión prevista para el 7 de julio se pasará para el 14 en pos de alcanzar el visto bueno que todavía no pudieron conseguir.
Desde el Frente de Todos cuentan a favor a los dos diputados de la izquierda, a los unibloques que comandan Fabio Britos y Débora Indarte. De esta manera, el oficialismo alcanzaría los 46 votos a favor contra la misma cantidad que suman Juntos, Espacio abierto y Avanza Libertad.
A esta altura parece difícil que los encargados de llevar adelante el diálogo interno puedan torcer algún voto. La estrategia pasa por lograr alguna ausencia para poder dar con la mayoría simple que se necesita.
Eso sí, pese a que parece difícil, los diputados del Frente de Todos no descartan la posibilidad de que el radicalismo pueda abstenerse. Y se ilusionaron con el comunicado que dio a conocer Juntos en las últimas horas que contó con el apoyo de senadores y diputados nacionales y provinciales de todos los integrantes de la oposición menos de la UCR.
En el texto, argumentaron que “lo que se está discutiendo no es ni técnico, ni político”. Y manifestó que “la Caja del Banco Provincia posee un déficit financiero crónico y estructural, debido a que los ingresos por aportes y contribuciones previsionales sólo financian la mitad del gasto destinado el pago de jubilaciones y pensiones”.
Interferencia
No fue un mensaje al aire. La exgobernadora María Eugenia Vidal llamó a instalar el tema en los medios para exponer la situación e intentar trabar las negociaciones internas. Y le apuntaron al oficialismo al afirmar que “aunque algunos quieran confundir el debate, no estamos discutiendo las jubilaciones de los trabajadores del BAPRO sino quién las paga”.
“En este escenario y contexto de crisis económica creemos firmemente que es una gran irresponsabilidad hacer cargo de este problema a todos los bonaerenses”, agregaron desde el sector que responde a Vidal.
Para terminar, advirtieron que “frente a tantos desatinos, no vamos a permitir que un gobierno que ni siquiera puede resolver las cuestiones básicas, busque aumentar el déficit a costa de los que menos tienen, imponiendo antiguas reglas de juego que hacen insostenible al sistema previsional”.
