El dato quedó por debajo de las estimaciones y lejos del 5% registrado en el primer trimestre, afectado por la escalada de precios energéticos derivada de la guerra. Los detalles, en la nota.

La economía china se desaceleró con fuerza en el segundo trimestre: creció un 4,3% interanual entre abril y junio, su ritmo más débil en más de tres años, según informó el Gobierno este miércoles.
Los datos oficiales quedaron debajo de las estimaciones previstas y se situaron lejos del sólido ritmo del 5% registrado entre enero y marzo, pese al repunte de las exportaciones, impulsadas en parte por el auge de la inteligencia artificial y la sólida demanda mundial de vehículos eléctricos chinos.
En ese marco, Lynn Song, economista jefe para Gran China en ING Bank, señaló que «ha sido el trimestre de menor crecimiento desde el cuarto trimestre de 2022, afectado por los confinamientos».
Pese a haber sorteado en buena medida el impacto económico de la guerra en Irán, China no escapó del todo a la escalada de los precios de la energía, que disparó la inflación global. Sus exportaciones avanzaron un 17,6% en el primer semestre interanual y un 27% en junio, de acuerdo con cifras de aduanas.
Pese a la desaceleración general, el consumo mostró ciertos signos de resistencia. Las ventas minoristas crecieron un 1,0% interanual en junio, según la Oficina Nacional de Estadística, recuperándose de la caída de mayo y superando las expectativas del mercado.
Por otro lado, la producción industrial también superó las previsiones, con un aumento del 5,3% en junio frente al año anterior y una aceleración respecto a mayo, impulsada por un mayor volumen de producción manufacturera.
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